Ciclismo tras moto

Ciclismo tras moto

El ciclismo tras moto nació por el afán de superación del que va impregnado el ADN del ser humano. Desde principios del siglo XX los ciclistas aprovechaban el rebufo de las motocicletas para aumentar sus velocidades y recorrer distancias en el menor tiempo posible. El primer campeonato de España de medio fondo tras moto stayer fue en 1908 ganado por el catalán Otilio Borrás.

El Heraldo de Madrid 22 de Julio de 1932


Entre las modalidades de esta especialidad están:

Medio fondo tras moto stayer (en pista)

Las motocicletas utilizadas deben ser como mínimo de 500cc y máximo de 1000cc, tienen un stayer o rodillo en la parte trasera, como medida de seguridad, por si el ciclista rozaba con su rueda delantera. (Las condiciones de la motocicleta están reglamentadas en la Unión Ciclista Internacional). Alcanzan los 70-75 kilómetros por hora.

Reglamentación de la prueba

  • La pruebas pueden desarrollarse sobre una duración determinada (1 hora) o sobre una distancia fija. 
  • Habrá al menos dos series y número máximo de 8 corredores por serie. Si hay dos series se clasificaran los 3 primeros y el mejor 4º. Si hay 3 series se clasificaran los 2 primeros y el mejor 3º. Si hay 4 o más series se clasificará el 1º de cada serie y los segundos más rápidos hasta un total de 7 participantes.
  • Existen unas normas estrictas respecto a las zonas donde se debe rodar, durante los ataques y por donde se debe y no se debe adelantar para garantizar la seguridad de los competidores.
  • La pérdida de 5 vueltas conllevará la eliminación de la prueba.

Las bicicletas utilizadas para esta especialidad tenían varias diferencias para mejorar el rendimiento de los ciclistas.

  • La bicicleta estaba un poco acortada.
  • La rueda delantera de 650mm era más pequeña que la trasera de 700mm.
  • La horquilla delantera se encontraba invertida, lo que provocaba que el ciclista estuviera posicionado casi encima de la rueda delantera y más cerca del motorista.
  • La potencia del manillar y la tija del sillín se encontraban reforzadas.
  • Los tubulares llevaban un recubrimiento de cuero alrededor de la llanta para que, en caso de pinchazo, no se perdiera el tubular.
  • Los desarrollos utilizados, un plato entre 65 y 70 dientes y un piñón de 14 dientes hacían que los corredores tuvieran que ser empujados para poner en movimiento la bicicleta.

Por otro lado el motorista, que es el entrenador del ciclista y con el que debía de tener una gran compenetración, también tenía unas particularidades muy reseñables:

  • Circulaba sobre la motocicleta de pie y no sentado para favorecer la protección del ciclista.
  • El casco que portaba tenia la abertura de las orejas hacia atrás, de esta forma podía escuchar los mensajes que le transmitía el ciclista, normalmente «ale, ale» para aumentar el ritmo y «hop, hop» para bajar ritmo.

  • El «mono» que llevaban tenía unidas las mangas a la zona del torso, tipo «alas», para que la protección al ciclista fuera mayor.

La vestimenta de los entrenadores también esta reglamentada en la Unión Ciclista Internacional.

Medio fondo tras moto comercial (en pista)

Se realiza con una motocicleta denominada «derny» en la cual el motorista va pedaleando como acompañamiento. La diferencia fundamental es que la motocicleta no porta el rodillo o stayer y el ciclista deber ir a rebufo, la bicicleta es la normal de pista aunque con más desarrollo. Suelen alcanzar los 50-55 kilómetros hora.

No podemos dejar de nombrar al mejor ciclista español del medio fondo, Guillermo Timoner, seis veces campeón del mundo y 14 veces campeón de España de medio fondo tanto en la modalidad de stayer como de moto comercial.

Guillermo Timoner

La nota negativa la encontramos con Guillermo Blasco, el 29 de mayo de 1993 falleció, siendo campeón nacional tras moto, al clavársele en el pecho el manillar de su bicicleta, que se rompió durante un entrenamiento en Tortosa (Tarragona).

Guillermo Blasco y Jaume Mas

Ciclismo tras moto en carretera

Una de las pruebas más importantes disputadas de esta especialidad es la Burdeos – París. Esta prueba nacida en el año 1891 y con unos 600 kilómetros de recorrido tenía una singularidad especial, durante la segunda parte del recorrido, los corredores eran ayudados por sus entrenadores subidos en unas motocicletas llamadas «Derny» hasta finalizar el recorrido. Esta prueba fue ganada por corredores muy importantes como Duclos-Lassalle, Jan Jansen, Tom Simpson o  Jacques Anquetil.

Jaques Anquetil

Aquí os dejamos un par de enlaces de Youtube

Vídeo

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